Los modelos científicos que explican qué canales emplean las papilas gustativas de la lengua para detectar los sabores dulces son desconocidos en la actualidad, se sabe que detectan azúcares naturales y ciertas sustancias. Se ha demostrado que los niños y jóvenes entre los 9 y 15 años poseen una preferencia por los sabores dulces mucho mayor que los adultos.